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Paola Marsela Pérez-Camacho1, Lina M Sandoval-Calle2, Inés Elvira Gómez-Hernández2
1Servicio de Infectología Pediátrica, Departamento de Pediatría, Fundación Valle del Lili, Cali, Colombia.
Abstract:
Introducción. Los pacientes pediátricos suelen presentar COVID‑19 menos grave que los adultos; sin embargo, los resultados clínicos finales en niños inmunosuprimidos siguen siendo heterogéneos y controversiales. Algunos estudios plantean un mayor riesgo de complicaciones, mientras que otros sugieren que la inmunosupresión podría modular la respuesta inflamatoria asociada con la enfermedad grave.
Objetivo:
Comparar los resultados clínicos finales de los pacientes pediátricos inmunosuprimidos e inmunocompetentes hospitalizados con COVID-19 en un centro de alta complejidad de Colombia durante la pandemia. Materiales y métodos. Se llevó a cabo un estudio retrospectivo de cohortes que incluyó pacientes menores de 18 años hospitalizados entre el 2020 y el 2023 con COVID-19 confirmado. Se compararon las características clínicas y los resultados finales entre ambos grupos. Se usó estadística descriptiva y la prueba de ji al cuadrado o la exacta de Fisher para las variables categóricas, y la prueba t de Student o la U de MannWhitney para las variables continuas, con significancia de p < 0,05.
Resultados:
Se analizaron 705 pacientes: 124 (17,6 %) inmunosuprimidos y 581 (82,4 %) inmunocompetentes. Los inmunosuprimidos tuvieron mayor mediana de edad (10 frente a 2 años) y mayor mortalidad (4,03 % frente a 2,1 %; p < 0,001). Por otro lado, los inmunocompetentes requirieron con mayor frecuencia intubación al ingreso (4,6 % frente a 0,8 %; p = 0,02) y presentaron una estancia hospitalaria más prolongada (6 frente a 5 días; p = 0,04). La falla renal fue más frecuente en los inmunosuprimidos (2,4 % frente a 0,3 %; p = 0,04).
Conclusiones:
Los pacientes pediátricos inmunosuprimidos no presentaron mayor gravedad clínica aguda medida por la necesidad de soporte crítico; sin embargo, hubo mayor mortalidad. Estos resultados evidencian la variabilidad de la evolución clínica según el estado inmunológico y subrayan la necesidad de estudios adicionales para identificar los factores de riesgo y los posibles mecanismos protectores en esta población.